Mi experiencia con las caídas empezó cuando Sebastian empezó a caminar... Nunca se cayó aprendiendo a caminar, todo lo contrario.
Una tarde lo dejé en su cuna jugando y me puse a limpiar mi casa, a los 5 minutos me llamó: Mecheee!!! (porque no me dice mamá!!), estaba yendo y en eso waaaa!!!! Lo encontré en el suelo, llorando desconsoladamente. Había tratado de bajar solo y trepó la baranda, obviamente no tuvo suerte.
Acá unos consejos súper útiles por si alguna le pasa lo mismo:
1. Primero mantén la calma. Es mejor transmitirle seguridad a nuestro pequeño y consolarlo, podemos abrazarlo para demostrarle que sentimos su dolor.
2. Revisemos su cabeza y cuerpecito para saber si tiene alguna herida. Si es así llamemos a nuestro pedíatra de inmediato.
3.Aunque no hayan heridas visibles debemos estar atentas si tienen algún síntoma como mareos, pérdida de conocimiento, somnolencia, vómitos y llevarlo a emergencias de inmediato. Puede ser que tenga una lesión interna o lo que se le conoce como conmoción cerebral. Es por eso que debemos estar alertas a todos los síntomas.
4. Leer un libro, armar rompecabezas o amamantar a tu bebé, puede ayudar a que se distraiga y calme un poco la situación.
Lo mejor es la prevención, es por ello que hay que tener en cuenta lo siguiente:
- Proteger las esquinas peligrosas como mesitas de centro o muebles es muy importante porque como son bajitas tienden a golpearse ahí.
- Si hay escaleras, colocar rejas y que no sean tipo acordeón porque se pueden chancar los deditos.
- Cuando carguemos a nuestro bebé, ver que las secciones de nuestra casa no estén con objetos en el piso que nos pueden causar un tropezón.
- Quitar las sillas o muebles que estén cerca a las ventanas.
- Vigilemos a nuestros peques cuando trepen muebles.

No hay comentarios:
Publicar un comentario